Motivación,  Viajes

¡Mis 3 años de viajar sola!

Hace 3 años solía ser una persona que no sabia lo que quería hacer de su vida. Me sentía perdida, triste, sin ningún propósito y totalmente inútil. Todas las personas a mi alrededor sabían que hacer, estudiaban una carrera, tenían objetivos. Yo, ni uno. Trabajaba en una oficina todo el día de algo que sabia hacer pero que no me apasionaba. Contaba los días para que llegue el fin de semana y odiaba los lunes. Vivía para trabajar y pagar cuentas.

Era infeliz.

El 16 de septiembre del 2015 cumplí 25 años y en una charla con mi hermano me aconsejó que me vaya de viaje un fin de semana, sola. Al principio la idea me pareció totalmente descabellada pero después me dije, ¿y por qué no? me animé y la historia de como me decidí la podés encontrar en este post.

Esa primera experiencia fue a Colonia del Sacramento (Uruguay) y fue la primera vez que me conocí de verdad. Dos días me alcanzaron para darme cuenta de que todo lo antisocial que era en Buenos Aires, no lo era de viaje. Dos días para darme cuenta de que me volvía a sentir feliz, y de que quería seguir sintiendo esa sensación para siempre.

viajar sola
Colonia del Sacramento, Uruguay. Septiembre 2015

Al volver, no me sentía igual. No quería estar en un Buenos Aires que me hacia paralizar, que me hacia quedarme en la comodidad, así que cinco meses después volví a Uruguay, esta vez a Montevideo y fue quién me regaló la mejor semana de mi vida. Ese viaje me hizo replantearme todo y tomar la decisión de dejarlo todo para viajar.

Y así lo hice en Diciembre de ese año, donde Rio de Janeiro abrigó por 4 maravillosos y caóticos meses a una inexperta Carolina. La que se fue en ese vuelo de LAM no fue la misma que volvió en un increíble avión de Emirates, llena de preguntas y con la sensación, otra vez, de no saber que hacer de su vida. Había visto los dos mundos. La rutina de un conocido Buenos Aires a no saber en que día vivo en la Ciudad Maravillosa.

viajar sola
Rio de Janeiro, Brasil 2016/2017

Volver a trabajar en una oficina me hizo encontrar la respuesta. No quería esa vida para mí. Así que puse en marcha otra vez el plan y esta vez iba a ir más allá. Volví a sacar los mapas brasileros y marqué todos los destinos que quería conocer. Compré los pasajes, ahorré y ahora ya hace casi dos meses que empezó ese viaje.

Empecé en Rio de Janeiro para reencontrarme con la ciudad que me hizo crecer de una manera descomunal para luego pisar el lugar donde empieza la historia de Brasil: Salvador de Bahia.

viajar sola
Rio de Janeiro, Brasil – Julio 2018
viajar sola
Salvador de Bahia, Brasil – Agosto 2018

Pero fue en Morro de São Paulo que mi forma de viajar y de pensar empezó a cambiar. La chica estructurada que planea absolutamente todo (hasta como se tiene que sentir en cada lugar), decidió tirar por la borda todos los tiempos estipulados -y obligados- para dejarse llevar por los sentimientos que le regala cada nueva ciudad.

Y ahora me siento mejor, porque ya no tengo la presión que me pongo yo misma de tener que quedarme en un lugar que no quiero dedicarle tanto tiempo.

viajar sola
Morro de Sao Paulo, Brasil – Septiembre 2018

Viajando aprendí que:

  • No soy la persona que creí que era, soy mucho mejor
  • Soy más valiente de lo que imaginaba
  • Tengo la capacidad de resolver todos los problemas que puedan surgir en el camino
  • Retroceder no es una opción, salvo para tomar envión y llegar más lejos
  • Puedo cumplir todos mis sueños, solo tengo que trabajar cada día en ellos
  • Evoluciono
  • Cada uno tiene su propio tiempo
  • Lo que cuenta son mis deseos, los de nadie más
  • Aunque tengamos todo planeado, siempre puede cambiar
  • Disfruto de estar conmigo misma
  • Soltar es necesario

Pero sobre todo, aprendí (y aún sigo en eso) a pensar sólo en el hoy. No sirve de nada pensar en lo que puede pasar mañana, dentro de un mes o un año. Como me dijeron ayer: eso será un problema de la Carolina del futuro. Y es tan cierto..

Yo no sé donde estaré el año que viene para esta misma fecha, ni como me sentiré. Lo único que sé, es que estos 3 años me convirtieron en una persona que es feliz consigo misma y tiene muy en claro cuales son sus metas y objetivos.

Y eso fue gracias a viajar, porque viajar me hace E V O L U C I O N A R 

Viajera. Independiente. Escribo todo lo que pienso, siento y quiero hacer. Compulsiva tomadora de fotos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *